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lunes, agosto 17, 2009

Una ley pirata

La aprobación en días recientes de la nueva Ley Orgánica de Educación ha sumido al país en un intenso debate que ha dado al tema educativo un (lamentablemente) raro protagonismo en la discusión pública. En el presente análisis intentaré presentar una perspectiva que explique, sin llover sobre mojado, por qué considero a la LOE como una ley pirata...

¿Por qué la educación?

Sin irnos muy atrás, es conveniente revisar la importancia que tiene la educación en la vida social, especialmente para los países en vías de desarrollo. Uno de los rasgos principales que comparten estos países en vías de desarrollo es el inmenso agobio de la pobreza. No es necesario profundizar en los embates que la pobreza impone sobre la población: desesperanza, necesidades insatisfechas, delincuencia, inseguridad, desempleo y muchos otros. La pobreza niega la posibilidad de una vida plena. Los pobres, aunque suene trivial, no van al cine, no salen a comer. Menos trivial puede sonar señalar que los pobres tienen prohibido enfermarse, ante el alto costo de las medicinas. Mandato perverso si se consideran las condiciones sanitarias y de higiene en las que viven tantos de nuestros compatriotas.. ser pobre en un país como el nuestro significa ser esclavo de un esfuerzo permanente, sin descanso, por mantenerse a flote, por mantener el cuello fuera del agua.

La educación es una luminaria de esperanza frente a tan sombrío panorama. Científicos sociales han demostrado la importancia de la escuela como antídoto y vacuna contra la pobreza. Organismos como la UNESCO han calificado a la educación como un vehículo al desarrollo y como el principal promotor del crecimiento económico y el desarrollo sustentable. Adicionalmente, la educación posee una misión liberadora, que se traduce en la transmisión de actitudes y valores modernos. La educación, materializada en la escuela como institución fundamental, posee la capacidad para sacar de la pobreza a las sociedades en desarrollo. El fortalecimiento de la escuela, en este sentido, redunda en el desarrollo económico y cultural de los pueblos.

Si la escuela es capaz de lograr todo esto, ¿qué pasa en Venezuela? La educación en Venezuela se enfrenta a un sinfín de retos que la encuentran en una situación muy precaria. Entre los principales problemas que estrangulan al sistema educativo venezolano en la actualidad se encuentran la deserción escolar, las deficiencias en las condiciones de aprendizaje, el hacinamiento escolar, la inadecuación infraestructural y curricular, los bajos niveles de rendimiento escolar, la insuficiencia presupuestaria y de inversión, y la calidad de la enseñanza. Eso, sin entrar a considerar el valor que le hemos venido dando como sociedad a lo educativo, que parece ser bastante bajo.

En fin, es dramática la situación de la educación en países como el nuestro. Hay sobre la dinámica educativa una presión excesiva que surge de una fórmula trágica en la que se combinan demasiados alumnos y candidatos a la escolarización, un número reducidísimo de maestros formados y pírricos recursos para dar respuesta a los más elementales reclamos del sistema.

Un reto especialmente colosal se da en cuanto al tema de la inclusión. El número de alumnos excluidos del sistema de educación formal es especialmente alarmante. Cada año desertan miles de estudiantes de educación media. Más de 130 mil alumnos, según cifras oficiales, desertaron en 2005. Adicionalmente, el déficit en materia de educación media es espeluznante. La gran mayoría de las escuelas venezolanas no ofrecen educación media, lo cual excluye, por defecto, a la mayoría de los estudiantes venezolanos de recibir un nivel de educación cuyas ventajas son evidentes por sí mismas: las personas que poseen un nivel de educación media tienen más oportunidades a nivel laboral, sus ingresos son mejores que los que no tienen este grado de escolaridad y sus actitudes son más modernas.

Existe pues un reclamo urgente en lo que a educación se refiere: su masificación. Educación para todos es un reclamo Constitucional y un deber moral. En la medida que logremos incluir a todos los venezolanos en el sistema educativo, avanzaremos como nación y podremos encaminarnos en la senda del desarrollo. Esto supone superar el déficit cuantitativo que se presenta en la educación, que tiene que ver con la brecha entre la demanda y la oferta, según la cual la demanda supera la oferta de cupos disponibles, problema que tenderá a agravarse a consecuencia del envejecimiento de la población, y una oferta que no crece en la proporción requerida. Adicionalmente, la masificación de la educación posee otro componente cuya revisión es urgente: el componente curricular. Este tiene que ver con los contenidos que forman parte de la educación venezolana. La educación debe preparar para la "vida real", con consideraciones hacia las demandas del mercado laboral y la vida ciudadana. Educar en vacío, "para nada", o "para entrar a la universidad" no tiene ningún sentido. Los esfuerzos en esta materia deben ser inagotables, encaminándose hacia la modernización del sistema educativo. En la medida que se hagan tangibles los beneficios de la educación, por ejemplo, en términos de productividad, en la medida en que se le vea "el queso a la tostada", tendremos menores tasas de deserción en las escuelas y se verá con mayor claridad los beneficios de la escolaridad completa.

La ley, su centro, y los problemas del país.

Estos son, entre muchos otros, los problemas que presenta la educación en el país. Podría uno suponer, entonces, que una nueva ley en materia educativa tendría como principal objetivo brindar respuesta y solución a estos problemas. Lamentablemente, esto no es así.

Quienes por profesión u oficio nos dedicamos a la educación tendemos a mantener como centro el bienestar de "los chamos". El foco está en ellos, el acento está en qué se puede hacer para brindarles una mejor educación. En ese sentido se hacen necesarios adelantos de innovación, de uso de las tecnologías de comunicación e información, de actualización curricular. Asuntos que, de hecho, son tratados en la recién promulgada ley de manera tangencial.

El centro de esta ley no parece estar ni en los chamos, ni en la innovación, ni en la resolución de los problemas que mantienen al sistema educativo colgando de un hilo. De manera insólita, la Ley de Educación no se centra en lo educativo. En cambio, el centro de la ley está en una clara intención de control por parte del Estado-gobierno. Y digo Estado-gobierno porque deliberadamente el gobierno asume para sí, en esta ley, las características y funciones del estado, y pretende fundir los dos términos en uno. Fusión antirrepublicana, peligrosa, que da pie a fusiones similares que pueden devenir en Estado-gobierno-partido(único).

Pero sobre todas las cosas, sin querer ni poder minimizar el intento de control total, la nueva Ley de Educación no da respuesta a los inmensos problemas de la educación venezolana. No dice nada sobre cómo masificar la educación, sobre cómo mejorar su calidad, sobre cómo sacarla del atolladero en que se encuentra. Aun peor, el Estado le saca el cuerpo a atribuciones que hasta ahora eran de su exclusiva competencia, tal como la construcción de nuevos planteles. Las "respuestas" que da la nueva ley a la problemática educativa son el control, la discrecionalidad (cheque en blanco al gobierno) y la demagogia.

Una ley pirata

Esta no es una ley educativa. Su centro no está en la educación. Está en el intento de control. Ante los inmensos problemas y retos que tiene por delante la educación en Venezuela, el gobierno ha decidido escupir una ley mediocre, una ley verdaderamente pirata que, lejos de solventar la situación de un sector que nos encaminaría hacia el desarrollo, el bienestar y el progreso para todos, se conforma con lo que hay. Es una ley pirata que se conforma con una educación pirata, en pro de su proyecto antipolítico de control de la sociedad.

Finalizo citando un documento de la UNESCO sobre educación y dinámica poblacional:

"La educación tiene el inmenso potencial de sacar de la pobreza a las sociedades en desarrollo. Mas para que esto suceda, será necesario primero que los países interesados...rescaten a la educación de la pobreza en que se encuentra sumergida".

Notas sueltas

Colas de la abstención. ¡Cuánto sigue costando el error de abstenerse en las pasadas elecciones parlamentarias! Es un tema que se ha barrido debajo de la alfombra y cuyas responsabilidades no han sido plenamente asumidas por quienes promovieron esa alternativa y satanizaron a quienes advertían su inconveniencia y peligrosidad.

Esto no se acaba aquí. La defensa de la educación y de la democracia son tareas permanentes. Ninguna ley cambia eso. Nos toca estar atentos día a día para contener los intentos de control. Nos toca también promover un proyecto distinto, moderno, educativo que responda a los intereses y problemas del país.

El Referéndum. Se ha propuesto la alternativa del Referéndum Abrogatorio para que la gente se pronuncie sobre esta ley. Creo que es una iniciativa acertada y que debemos unir esfuerzos para informar a la población sobre esta ley y propinarle al gobierno una derrota que le reafirme que la educación es algo serio, y que los venezolanos merecen una ley que lo asuma así.

Las que vienen. No debemos perder de vista las elecciones parlamentarias de 2010. Representan la mejor oportunidad, no sólo para dar un freno a las intenciones del gobierno, sino también para promover un proyecto de país democrático y abierto, progresista, desde un espacio como la Asamblea Nacional.

lunes, junio 29, 2009

A propósito de Honduras

La atención de América está hoy sobre Honduras. La última semana ha visto a las fuerzas militares de ese país arrestar a su presidente, Manuel Zelaya, y expulsarle a Costa Rica. También hemos visto al Congreso hondureño destituir a Zelaya y nombrar a un nuevo presidente, en la figura del legislador Roberto Micheletti. A su vez, el poder judicial de esa nación ha dado una aparente "bendición" a la acción militar, declarando que los soldados procuraban la defensa de la Constitución, puesta en jaque ante las propuestas del presidente depuesto. Tras todo esto, hemos observado el absoluto repudio que la comunidad internacional ha dado a lo que prestamente han denominado un golpe de estado. Así, cuerpos como la OEA y la Unión Europea han realizado enfáticas condenas a lo ocurrido; las Naciones Unidas, Washington y algunos otros actores de peso han -aunque de manera menos vehemente- hecho lo propio. Por su parte, nada sorprende que el ALBA y sus países miembros, en especial Cuba, Nicaragua, Venezuela, Ecuador y Bolivia, se hayan mostrado solidarios con Zelaya y que exhiban hoy una actitud que bordea en lo bélico con respecto al nuevo gobierno.

Ahora bien, ¿qué lectura darle a los acontecimientos?

Al aportar mi granito de arena, quisiera dividir el argumento en dos partes: una parte si se quiere más teórica, y otra más política en el sentido de realpolitik. Comencemos por la primera...

La democracia descansa, entre otros preceptos, en la idea básica de separación de los poderes. De modo que -en el modelo clásico- el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial conforman los tres el gobierno de un país dado. Los tres ejercen funciones igualmente importantes para el gobierno del Estado y los tres mantienen -a través de la autonomía que cada uno debe mantener con respecto a los demás- el equilibrio de fuerzas que permite una gobernación más plural y democrática de las sociedades.

Los poderes públicos en Honduras protagonizaban desde hace meses una intensa pugna que tenía al país sumido en una crisis institucional. En el centro de esa pugna se hallaba una propuesta polémica del presidente Zelaya que buscaba realizar una consulta que permitiese introducir cambios en la Constitución hondureña, con la finalidad de permitirle una vía para permanecer en el poder más allá del término de su actual período. El Legislativo y el Judicial se enfrentaron duramente a esa propuesta y la calificaron de ilegal, proponiendo que la consulta se realizase en noviembre junto a la elección presidencial correspondiente. Pero el detonante -como suele suceder en América Laitna- vino camuflado. El presidente Zelaya destituyó de su cargo al Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de su país ante la negativa de éste a seguir órdenes que los dos poderes restantes habían tachado de ilegales. El presidente se hallaba en abierto desafío de los poderes que le hacen contrapeso en el gobierno del Estado, y continuó esa postura al negarse a restituir al General Romeo Vásquez, tal y como lo establecía un mandato del Tribunal Supremo. En la medida que se acercaba la fecha de una consulta que era rechazada por el Congreso, el Tribunal y la autoridad electoral, el ambiente se crispaba más y más. En los días previos a lo que sería su destitución forzada del poder, incluso las fuerzas político-partidistas que apoyaban a Zelaya le habían retirado su apoyo, citando los rasgos autoritarios que mostraba el presidente en su terca faena. Finalmente, el día de la fulana consulta, sucedió lo que todos conocemos y el gobierno de Zelaya fue depuesto por la fuerza militar...

Los acontecimientos, más allá del relato, traen a colación algunas cuestiones críticas. En primer lugar, el retrato de una Honduras institucional, presta a la defensa del estado de derecho y, como entonó una legisladora liberal (antes afecta a Zelaya) en la sesión que le destituyó del poder formalmente, a la idea de que "nadie puede estar por encima de la ley, ni siquiera un presidente". En segundo lugar, lo arraigado del presidencialismo como sistema en nuestros países. ¿Existiría el mismo repudio internacional y la misma alharaca si el Ejecutivo y el Judicial hubieran clausurado el Congreso de la República, electo mediante el voto popular? Pero todo esto suena muy inocente y muy Bambi....

La realidad es que la intervención militar introdujo una mancha de descrédito a lo que aparenta ser un reclamo legítimo de dos ramas también legítimas del gobierno hondureño. La sombra del pretorianismo latinoamericano y del fatídico argumento de la tutela militar ha empañado, y en cierta medida deslegitimado, los argumentos de quienes, basados en la autonomía de los poderes públicos, empeñaban una defensa de la institucionalidad democrática, haciéndoles quedar ante el mundo como todo lo contrario, como verdugos de la voluntad popular y usurpadores del gobierno legítimamente constituido.

Puede observarse, entonces, la complejidad del asunto. Una complejidad que merece, en cuanto al análisis, ir mucho más allá de lo periodístico y de lo que el calor del debate trae "en directo". Algunos hablan de dos golpes y, aunque deliberadamente exacerbado, no deja de tener cierta lógica: un primer golpe de Zelaya, queriendo pasar por encima al Poder Judicial y al Poder Legislativo, seguido de un segundo golpe militar, que resultó en la destitución del presidente elegido por el voto popular.

Arriba hablábamos de dos argumentos. El segundo, el basado en cuestiones menos teóricas y más pragmáticas, es el que sigue. Detrás de los sucesos de los últimos días en Honduras se puede ver una determinación muy firme por parte de algunos países de no permitir la replicación del experimento chavista en sus sociedades. Y por "experimento chavista" no me refiero al aspecto ideológico sino al procedimental: la extirpación del estado de derecho y de la autonomía de los poderes públicos y el control entero del aparato gubernamental en las manos del Ejecutivo, y más específicamente, del Presidente. Hace diez años una Venezuela esperanzada y sumisa entregó la Corte Suprema de Justicia al chavismo, permitió la disolución del Congreso Nacional y se enfiló por el despeñadero que llegó a representar el proyecto personalista y militarista del Teniente Coronel Chávez. Hoy, vista en el espejo de Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Ecuador, Honduras no estuvo dispuesta a probar una suerte similar.

De por qué el fin no justifica los hechos

Si bien considero que esto es así, la bota militar no ha hecho sino enlodar lo que a leguas parece un reclamo legítimo de los sectores democráticos hondureños. ¿Qué haber hecho distinto? Ver por el retrovisor redunda siempre en una simplificación grotesca de los hechos, pero da la impresión de que la acción apropiada hubiera sido -como a todas luces aparentaba iba a ser en cuestión de días- la destitución de Zelaya por el Congreso Nacional, amén de sus violaciones a la Constitución y su incapacidad (o falta de voluntad) para gobernar democráticamente. Esa hubiera sido una salida institucional, democrática, pacífica y, sobre todo, civil a la crisis de poderes, y habría colocado cualquier acción posterior de las fuerzas militares en un marco legal de respaldo a una medida tomada legítimamente por los poderes del Estado.

En cierre..., el de Honduras es un problema complejo, y como tal no admite explicaciones ni soluciones simples. Las posturas dogmáticas no tienen cabida en este debate. El nuevo gobierno, acorralado por la presión internacional, la tiene cuesta arriba y nace marcado de la ilegitimidad que acarrea el arrebatón militar. Zelaya, a su vez, se muestra vulnerable y desprovisto de apoyo político dentro de sus fronteras. ¿Puede gobernar quien cuenta sólo con el apoyo de agitadores callejeros organizados, con el Congreso, los partidos políticos, los militares y los tribunales en contra? De aquí a noviembre -al menos- Honduras promete ser punto focal de los debates políticos latinoamericanos y mundiales. La situación cambia día a día y en estas líneas se ha querido brindar una primera aproximación a lo que aparenta ser el escenario hondureño. La democracia está a prueba, en muchísimos sentidos distintos, en Honduras. La manera en que se desenvuelvan los hechos será determinante para el resto de la región.

Notas sueltas.

Resulta que ahora a Chávez le molestan los gorilas militares y los golpes de estado...
La credibilidad de Insulza a la cabeza de la OEA se ve comprometida, a mi parecer, por su condición de virtual candidato presidencial socialista chileno...
La OEA exige respeto a los gobiernos elegidos democráticamente y promete sólo reconocer a éstos.... ¿Es esta la misma OEA que acaba de abrir las puertas al retorno de Cuba al organismo? ¿Cuáles fueron las elecciones limpias, libres, universales y secretas que eligieron a Fidel o a Raúl Castro?
La democracia exige mucho más que elecciones. Los venezolanos somos de eso testigos de excepción. Es menester que los organismos internacionales que velan por la democracia vayan más allá del requisito electoral y se adentren a ver el gobierno democrático a la hora de emitir sus calificaciones sobre gobernantes y sistemas.

sábado, noviembre 22, 2008

El voto es TUYO

Mañana, 23 de Noviembre, los venezolanos acudiremos a votar en ocasión de los comicios regionales. El escenario actual se muestra muy distinto al de años anteriores. Quienes ayer nos denunciaban por votar y nos descartaban tildándonos de "colaboracionistas" -a pesar de ser ellos quienes entregaban el país en bandeja de plata al autoritarismo- hoy son flamantes candidatos e invitan a que nadie se quede en casa y salgan a votar (por ellos, of course). Políticos, partidos, locutores, actores, celebridades de todo tipo y personalidades de todos los ámbitos de la vida pública nos alientan a ejercer lo que el trilladísimo cliché ha venido a denominar el "derecho y deber" del voto. En fin, existe un ambiente que favorece la participación en el proceso electoral y atrás han quedado las fracasadas tesis del abstencionismo, si bien no sus voceros, que han cambiado de camisa sin responder en lo más mínimo por su responsabilidad en los desastrosos traspiés de los sectores democráticos a raíz de su malsana conducción. ¿Rectificación o descaro? la línea es muy delgada y es harina de otro costal... ya habrá oportunidad para ese análisis.

El hecho notorio hoy es el voto.

Lo que está en juego

Lo que está en juego no es cualquier cosa y ese es un mensaje que ha calado en la gente. La larga campaña ha estado impregnada de elementos que le han dado a estas elecciones un carácter "nacional": centralismo vs. descentralización; chavismo vs. oposición; reafirmar el resultado del 2D vs. abrir las puertas de la reelección indefinida para Chávez.... Elementos de peso, sin duda, que jugarán un papel decisivo a la hora de elegir por cuál opción votar.

Sin embargo, no se debe dejar de lado lo que en verdad está en el corazón de estas elecciones: nos toca escoger a nuestras autoridades más cercanas, a los que deben velar por la solución a nuestros problemas cotidianos, del día a día. Los huecos en las calles, el hampa, la inseguridad, la falta de servicios públicos, el ordenamiento urbano, la salud, el saneamiento de la ciudad. Esos son los issues centrales de este proceso. Sin duda, temas no tan "noticiosos" como aquellos que genera la "nacionalización" de la campaña y la polarización política que pretende aprovecharse de la misma para engordar sus respectivas opciones. Aun así, debemos tener claro que los problemas cotidianos y las soluciones de gerencia efectiva que se brinden a ellos son, en dos platos, lo que se se juega en esta consulta que, a ciencia cierta, no se trata de una elección, sino de más de 300 elecciones en todo el país, cada región con sus particularísimos problemas y necesidades muy distintos a los de las demás.

Tu voto es TUYO

La dinámica de la campaña electoral y los ingredientes de la misma (polarización política, nacionalización de la campaña, etc.) despojaron al voto de su condición de herramienta personal. Los llamados de ambos bandos polarizados a la "unidad" dejaron muchas veces en segundo plano los temas fundamentales y el criterio personalísimo con el cual las personas normalmente evalúan, escogen, premian y castigan mediante el voto. Atrás quedó aquello de elegir a los mejores, poco importa lo de brindar soluciones. Lo que se ha impuesto es una idea de un voto-en-bloque, de un "ellos" contra "nosotros", de un voto impersonal que pertenece, no al votante, sino a su respectivo "bando".

Todo esto ha multiplicado la aparición de "chuletas", "llaves", "kinos", y demás recursos para que el ciudadano "se cuadre" bien. En las calles, toldos y mesas dicen enseñar cómo votar, cuando en realidad instruyen por quién hacerlo. Los amigos se consultan y preguntan "¿por quién es que hay que votar?"... en fin, se siente una idea clara de que el voto no es de quien lo ejerce, sino que sirve a un propósito más abstracto, y en todo caso ajeno.

Desde estas líneas, la invitación es a no caer en la trampa y a pensar bien el voto.

El voto es y será siempre una decisión muy personal. Es una herramienta individual que acarrea responsabilidades palpables. Esas responsabilidades que trae votar no acaban el 23 de Noviembre, allí apenas comienzan. El 24 de Noviembre los venezolanos despertaremos y tendremos que vivir con las decisiones que tomemos. Nuestros alcaldes y gobernadores serán producto de nuestras decisiones. Por cuatro años nos gobernarán algunos de quienes tendremos frente a nosotros en los tarjetones. No caigamos en chantajes de que "hay que votar" por tal o cual opción. Inconcebible en una verdadera democracia resulta aquello de "tener que" votar por alguien, o de votar por alguien siguiendo instrucciones ciegas independientemente de las ofertas y los méritos (o falta de) de los candidatos.

Se nos ha pretendido ordenar -cual soldados o empleados- desde ambos bandos polarizados por quiénes tenemos que votar. Esto es, en democracia, inaceptable. Votemos por los mejores, por los más preparados para enfrentar los gravísimos problemas de nuestras comunidades. Votemos por quien más nos guste o por la persona cuyo mensaje nos llegue más; por quien tenga los mejores planteamientos para brindar las soluciones que tanto requieren nuestras ciudades y estados. Votemos por las razones que cada quien tenga, pero convencidos de estar tomando la decisión correcta. No hagamos el triste espectáculo de excusarnos luego detrás de un "a mí no me gustaba ese candidato, pero como había que votar por él..." . No hay que votar por nadie. Nuestro voto es sagrado, y según nuestra vapuleada Constitución, en su Artículo 63, es también un derecho que debe ser ejercido de manera libre (sin imposiciones), directa (sin que nadie tome la decisión por ti), y secreta (sin caer en chantajes).

Así, aunque algunos pretendan convertirnos en los peones de sus proyectos personales y de sus ambiciones grupales, recuerda que tu voto es tuyo. La decisión es tuya. Y, del mismo modo, la responsabilidad mañana, el 24 y por los próximos cuatro años es también tuya.

Mañana, aun votando, no dejes que decidan por ti.

lunes, septiembre 22, 2008

Oscar Reyes: "Ravell versus el pueblo"

No es común que publique en este blog material de terceros. Sin embargo, cedo en esta oportunidad el espacio al filósofo Oscar Reyes, profesor de la Universidad Católica Andrés Bello, quien hace una exposición, a mi juicio impecable aunque ruda (¿y de qué otra manera podría ser?), sobre el acontecer político actual....

La batalla de Caracas (III)
Ravell versus el pueblo
Oscar Reyes
10/09/2008 15:34:05

I.- Fetiches

De fetiche en fetiche –Gente del Petróleo y la Coordinadora Democrática, Plaza Altamira con sus militares bailando y enarbolando pantaletas y sus curas haciendo homilías que yo presumo pueden ser heréticas si algún día se prueba que fueron fomentadas por la CIA, sin olvidar la abstención en la Asamblea Nacional que iba a implosionar al gobierno según [algunos miopes políticos] hemos llegado a otro engendro recargado y repotenciado, reloaded, pues: el fetiche de la unidad per se. Una serie de partidos de la oposición firmó un acuerdo el pasado 23 de Enero con miras a lograr la unidad en torno 'a los mejores candidatos' contra el gobierno. Para variar, se lee mal el mandato popular (hay que ganar, estúpido, hay que ganar) y se comete el mismo disparate de siempre: creer que una fórmula milagrosa va a derrotar al Presidente y sus candidatos y partir de esa infundada esperanza en las cualidades sobrehumanas de tal fórmula para luego convertirla en un fetiche que no puede ser analizado, tocado ni adaptado a cada caso, como sugiere el menos común de los sentidos; el sentido común en la soberbia y racista clase media venezolana a quien Chávez (a veces pienso que con no poca justicia) ha enloquecido. Al frente de este nuevo suicidio político marcha el medio de comunicación favorito de esta clase media borbónica, que ni aprende ni olvida: Globovisión.

Lamento tener que advertir a mis lectores y amigos que debido a la injerencia ilegítima del señor Alberto Federico Ravell en las negociaciones de la mesa, que debido a la irresponsabilidad política descomunal de Henry Ramos Allup y a la impericia coneja de Leopoldo López Mendoza vamos camino (otra vez) a un suicidio político en Caracas. Y si se pierde la Alcaldía de Libertador, la Alcaldía Mayor y el Zulia, ¿Quién convence al Presidente de que esa votación no es un plebiscito de rango Constituyente originario que le puede permitir introducir por vía ordinaria –decreto, habilitante, Ley sancionada por la AN- la reelección permanente, por ejemplo? No en balde el Presidente ha declarado hasta el cansancio que en estas elecciones se juega su futuro político. ¿Cuándo se lo van a tomar en serio? Él siempre avisa, hasta en eso es gentil: 'Miren muchachos de la oposición, los voy a siquitrillar, aprieten ese esfínter.'
Yo respeto lo que ha hecho Globovisión como canal que ha permitido que la voz de la disidencia opositora tenga eco (aunque realmente se trata de uno pequeño, un equito, porque su share no pasa del 6% y no se ve fuera de Caracas). Pero la trayectoria del canal no autoriza al señor Ravell a sentarse en la mesa de los partidos a insultar a quien le lleve la contraria, y a gritar que es él quien decide quiénes son los candidatos de la oposición, so pena de no ser invitados nunca más a Aló Ciudadano.

A Ramos Allup este filósofo llanero no le perdonará jamás que siendo un político que ha peleado contra Alfaro Ucero y tantos otros monstruos mitológicos de la IV, haya convocado a la abstención en la Asamblea Nacional, donde él mismo era diputado… Para complacer la línea política del canal de TV de su jefe político Ravell. Cualquier imberbe estudiante de primer semestre de Ciencia Política sabe que las colinas de poder no se entregan, porque el poder no posee un centro al que uno pueda dirigirse directo (como un balazo al corazón) para hacer implosionar un gobierno o un régimen. Al menos esto es lo que nos decía Teodoro Petkoff cuando nos regañaba una calurosa tarde debajo de la mata de mango de la casa de Doña Virgina Tablante allá en Maracay, cuando un grupo de bisoños dirigentes culturales renunciamos en masa a nuestros cargos en la Secretaría de Cultura del estado Aragua. Los actuales regímenes, señor Ramos Allup, se parecen a eso que Robert Dahl llama una poliarquía –algunos democráticos otros no- lo que quiere decir que hay poderes por todos lados, y que no se debe soltar ninguna colinita o curul siempre tratando de que la sumatoria le otorgue la ventaja a nuestro partido, a nuestro proyecto. Pero la memoria es frágil, sobre todo la de esta clase media que anda en babia y anestesiada por no poder entender cómo es posible que alguien a quien llaman burro, negro maldito y militar bruto los derrota a cada rato en el tablero político con aperturas más ingenuotas que el Jaque Pastor (mate en cuatro contra las negras) o el Cadete de Marina (mate en dos abriendo las blancas de manera atroz con P4TR, negras P3R, blanca P3CR y negras A5T++, usando la vieja notación con la que yo repasaba las partidas de Bobby Fischer contra Boris Spassky).

¿En qué idioma hemos de recordarles a las buenas conciencias de Altamira que este señor y su canal llamaban a la abstención, y que Henry Ramos Allup y su partido lo secundaron, dejando la Asamblea en manos del gobierno, para que finalmente le dieran esta Ley Habilitante al Presidente, con la cual ha decretado las 26 leyes que ahora sí preocupan a Ravell y a las sacrosantas testas coronadas de los chicken minded analistas políticos matinales, meridianos y vespertinos que no se puede evitar oír o ver (ahora que los carros tienen televisión con pantallita LCD) cuando uno queda atrapado en una cola infernal en Caracas?
Con todo esto quiero decirles que Globovisión es un canal que ciertamente le ha sido útil a la oposición democrática: pero cuando su Presidente se pone a jugar a ser Metternich (o Pinky tratando de conquistar el mundo, porque Cerebro no hay), destruye a patadas lo que a punta de cámara y tragando gases lacrimógenos tantos valientes periodistas han logrado para la ciudadanía.

Y en cuanto a Leo, sigo creyendo que es un gran dirigente, con mucho futuro, presidenciable incluso, si se quita la tutela del malandro de La Florida (Mario Silva dixit).

¿A qué viene todo esto? Pues a que debido al modelo de fetichización de la unidad que promueven Borges, Leopoldo, Ravell y Ramos Allup, el cual pone los burros delante de la carreta, le están entregando en bandeja de plata la capital al gobierno y a sus candidatos.

II.- Con mi amiguita no te metas

¿Cómo funciona in situ el imbecilismo fetichista de nuestra clase media opositora y su canal favorito? Déjenme contarles una historia que puede ayudar a lograr eso que algunos filósofos llaman 'una mostración'. Recuerdo al rebaño de bienintencionados ignorantes que en Plaza Altamira (hablo de Julio Borges y de Primero Justicia, quienes se suponía debían saber algo de derecho) se pusieron a recoger firmas (era el despertar de Súmate) para hacer un referéndum en el que se le solicitara al Presidente la renuncia. Me increparon dos hermosas jovencitas con franelas amarillas donde las carnes turgentes querían reventar la tela para salir al mundo a proclamarse: 'Tienes que firmar para solicitarle la renuncia a Chávez'. Yo me eché a reír y les dije: 'Yo no firmo esa vaina'. Se pusieron coloradas del odio: 'Tenía que ser, un maldito chavista'. Yo les respondí con la poca calma que a veces me da la condición de docente: 'Hija, es que esa pregunta no es vinculante: ¿De qué nos sirve ganar un referéndum para pedirle al Presidente que por favor renuncie? El Presidente va a decir que no, y punto. Un referéndum que convoca al poder originario ha de contener un mandato: si el Presidente pierde está destituido, y no está en sus manos renunciar o no, porque quien lo ha decidido es el pueblo.'
El odio no había desaparecido de sus ojos: 'Pero Julio Borges fue quien redactó esta pregunta' 'Pues está raspado en derecho Constitucional, y es raro que Gerardo Blyde no se lo haya dicho'. 'Pero es que además María Corina y Súmate han salido a buscar la voluntad popular, ¡Tan bella María Corina! ¿Verdad amiga?' 'Creo que también está equivocada.' 'No te metas con María Corina que es prima de una amiga mía. Tú eres un maldito chavista, no deberías pasar por aquí…'
Pues se perdieron esfuerzos en pos de ese fetiche, firmas, dinero, credibilidad y la pregunta aquella de marras nunca fue vinculante: pero pobre del que se opusiera a ese mandato de Borges y Ravell. Luego tuvieron que rectificar y cambiar la pregunta para llevarla constitucionalmente a la condición revocatoria. Pero seguro que si me hubiera encontrado en los días en que el fetiche rodó víctima de la burla del CNE con las dos chamas de Primero Justicia y les hubiera dicho: ¿Vieron que no era vinculante? Me habrían respondido torciéndome los ojos: '¿De qué hablas, idiota? Yo no te conozco y nunca he recogido firmas para ningún referéndum'. El fetiche político es como la carne de esas chamas; mírame pero no me toques y yo te gobierno porque sí, no me interesa más nada.

Trate de recordar por el bien de esta desdichada y sangrienta ciudad, lector, la sarta de gilipolleces políticas que nos han querido vender como salida express al gobierno: la desobediencia civil, la guarimba, el coronel Soto subiéndose a un camión en la Plaza Altamira mientras Pedrito Mosqueda –un alto pana que tengo en Maracay- le hacía la pata de gallina, el 350, la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, la Carta Democrática de la OEA, los marines, Arias Cárdenas. Y pobre del que se opusiera a esas sandeces: cero Kiko, Roland y Carla Angola en el programita ese donde todos gritan desaforados y no dejan hablar al entrevistado, un poco en la tradición de Iris Varela. ¿Qué otros ejemplos se necesitan para argumentar que cuando estos señores empresarios quieren ocupar el rol de los partidos la oposición está perdida, y que eso lo sabe muy bien el Presidente, y por eso los incita? ¿Ustedes han visto alguna vez al Presidente metiéndose con Teodoro Petkoff? No. Porque ese es un político atrinca y además con mala lengua, y en un debate el catire del Zulia se lleva en los cachos al barinés. Nada más hay que ver los editoriales de Tal Cual, que deben ser una pesadilla matinal para Miraflores.

Entonces, lector: vistos estos malos recuerdos, estas tortas descomunales que hemos puesto por confiar ciegamente en ciertos bichos sin usar nuestro propio cerebro analizando lo que nos proponen ¿Se atreve ahora a analizar conmigo el fetiche de la unidad? Usted no pierde nada; yo arriesgo más, porque ahora jamás me van a entrevistar nuevamente en Globovisión, donde he departido gratamente con Diana Carolina, con Tocando Fondo, con Grado 33: porque tuve que renunciar a ser Coordinador Nacional Académico de Formación Política de UNT (me respeto lo suficiente como para aceptar que mis ideólogos políticos sean Kiko y Carla) y porque la derecha del Opus Dei y PDVSA en la UCAB va a pedirle mi cabeza a los jesuitas, cosa que hace rato han pedido pero que no han logrado quizás debido a que trabajo y produzco como me lo exige el reglamento y la descripción de mi crago como investigador, y acaso también por cullilo a lengua viperina (lo reconozco) forjada en interminables debates contra la dialéctica guabina de tantos llaneros emigrados a Maracay (la piedra de amolar vegueros), luego afinada lógicamente en la UCAB por los jesuitas, en la USB por los positivistas alemanes, por los judíos y puritanos de NYU y durante 30 años en la izquierda democrática y sufriente de este país. Pero me arriesgo porque aquí no vinimos a jugar yoyo, sino a afrontar una delicada coyuntura política de la cual depende el futuro de la democracia venezolana.

III. El beso de la muerte

El mandato popular que los partidos de la oposición creyeron encarnar mediante el pacto del 23 de Enero era: 'Vamos unidos con el mejor candidato'. Ahora ¿quién es el mejor candidato? Aquel que tenga más posibilidades de ganar, porque no vinimos a un concurso de belleza sino a unas elecciones contra candidatos mollejúos del chavismo. La relectura del mandato popular vuelve a la forma 'Hay que ganar, estúpido hay que ganar.'

¿Ha aceptado Ravell el mandato popular, la sugerencia de quién puede ser ese mejor reflejada en las encuestas o cualquier otro método racional de selección? Pues claro que no, ha intentado imponer con el altanero secundamiento de Borges y la callada y perpleja aquiescencia de Leopoldo López a los candidatos que a él le parece que fotografían mejor dando la clásica vueltica en el programas Buenas Noches (¡Una vueltica, una vueltica!). Lamentablemente para algunos de esos favoritos del malandro de La Florida, que han sido amigos míos el tiempo que estuve en UNT, les han dado el beso de la muerte.

¿A quién quería imponer Ravell en Sucre, en Petare? A mi pana (¿ex a partir de este artículo?) William Ojeda. Hermano, allí el candidato es Ocariz, siempre, desde que perdió por unos pocos votos contra Rangel Ávalos en las elecciones pasadas: ¿qué vas a inventar? Pero eran cataratas de cuñas y de entrevistas creyendo que en la política se gana sonriendo Pepsodent desde la cajita idiota sin un arraigo allá en esos barios de La Bombilla donde el mozalbete Ocariz con su cara de niño bueno se mete sin miedo. Y no es que William no lo haga; pero Ocariz es mejor, tiene más intención de voto vaya uno a saber por qué, y esta es una de las irracionalidades de la política más estudiada y menos entendida: ¿por qué votamos por A o por B? Pero el mandato es claro: hay que ganar. ¿Con quién hay más chance? ¿Con Ocariz? Pues vamos con Ocariz. Finalmente, algo de racionalidad les quedó a William y a Leo (ellos saben que si la gente percibe que por terquedad y miopía tiraron por la borda el triunfo en un circuito cualquiera que se podía ganar con un candidato que no era el suyo huelen a formol como Irene y Alfaro Ucero = pescuezo no retoña) pues finalmente declinaron a favor de Ocariz. Pero he aquí que el genio de La Florida descubrió otra jugada magnífica: el enroque. Lanzo a William para la Mayor y empiezo a chantajear a Ledezma para que se retire y se lance a la Alcaldía de Libertador. Pero ese es el final del capítulo que acaba de cerrarse hace poco. Vamos con otros besos fatales: Chacao, El Hatillo, Baruta y Libertador.

Chacao, tierra de gracia, hermoso municipio en el cual todos los caraqueños quisieran vivir. Tengo el privilegio segundón (dado que no soy chacaoense) de vivir a 10 cuadras de Chacao, en Sebucán, y sé de lo que hablo: se siente la diferencia cuando uno camina tranquilo rumbo al trabajo, cuando se deleita viendo a unos chiquillos deslizándose con sus zapatos-patines cuesta abajo en la Plaza Altamira, cuando voy a la Tasca Da Ponte a echarme un trago con mi panita José Antonio Alvarado, concejal de este municipio, a hablar de salsa y béisbol.

¿A quién quiere imponer Ravell aquí? A Liliana Hernández. Liliana vive en Chacao pero ¿ha hecho alguna vez política por, para y desde Chacao? Creo que no. Aparte de su altitonante presencia en la Asamblea Nacional y a que arrugó y se retiró cuando era candidata para la Alcaldía de Libertador –sin vivir en Libertador- pues parece que no, y parece que Emilio Graterón sí la ha hecho durante sus años como concejal: políticas públicas para ancianos, jóvenes, infraestructura, consolidación del Municipio. Pero todavía recuerdo las airadas palabras de la inefable Marta Colomina: ¿Pero quién se cree este señor Emilio Graterón que es si nadie lo conoce? Y yo me reía oyendo Unión Radio y pensando 'No digas el nombre, Marta que lo estás dando a conocer'. 'En cambio mi amiga Liliana, tan bella, un beso desde aquí Lili y nos vemos a la noche.' Pues la guerra mediática que le hizo Ravell a Emilio fue tan torpe que lo hizo famoso entre los no chacaoenses y globoadictos en un dos por tres. Afortunadamente Chacao es tan excepcional que allí no gana el gobierno, y ellos pueden darse el lujo de decidir quién es el mejor sin necesidad de un acuerdo de unidad, como chantajearon Liliana y Ravell ante la Comisión Organizadora Naci0nal de Un Nuevo Tiempo, la cual 'decretó' que Hernández era 'la candidata de la unidad' con los votos salvados de Timoteo Zambrano y Carlos Tablante Hidalgo. Hidalgos votos, hermanos. Creo, por todas las encuestas que he visto y el talante popular entusiasta con que lo reciben en sus recorridos, que allí gana Graterón. Pero Ravell chantajeó incluso a Stalin González y el chamaco de la UCV le dio la espalda a su mentor y gran apoyo Leopoldo López –quien obviamente es el gran promotor de la candidatura de Emilio- para levantarle la mano a Liliana. ¿Ves a lo que me refiero, Leo, cuando hablo de tu coneja aquiescencia? ¿Cómo puedes confiar y seguir o apoyar a unos tipos a quienes no les importa echarse al pico al mejor candidato a alcalde para Chacao sólo para seguir bailando esa danza de la vueltica con Kiko y Carla, que a mí no sé por qué me recuerda tanto la danza de los condenados de El Séptimo Sello Ingmar Bergman, mientras el Presidente con una cofia negra sobre la cabeza los espera en una playa para jugar esa partida fatal que ustedes están entregando de antemano? Supón que Stalin sea Alcalde (que eso no va a pasar): ¿te va ser leal?

El Hatillo: misma historia. Y que me perdonen mi amiga Delsa Solórzano y su madre, que son mujeres luchadoras ambas y a quienes conozco. Pero: ¿Qué vas a hacer si toda la propaganda y toda la sobrecogedora cobertura que te da Globovisión no funcionan como te prometió Ravell? ¿Qué vas a hacer si las encuestas apuntan a que, con razón o equivocados, los habitantes de El Hatillo prefieren a la concejala luso-venezolana, como parecen indicar la mayoría de las mediciones que yo he visto? Ojalá reflexiones sobre esas amistades peligrosas. Si en El Hatillo no está ganando la de Ravell: ¿Qué hacer? ¿Se pliegan los partidos a las imposiciones de un canal o retoman su rol dirigente y deciden apoyar a quien más chance tenga? Acuérdense que el mandato es ganar, no unirnos para perder.

Baruta: ganaba Uzcátegui pese al desleal tratamiento que de su candidatura ordenaba hacer el señor este, pero al final Uzcátegui está inhabilitado. Afortunadamente para la oposición, el bateador emergente o pitcher salvador es Gerardo Blyde, un tipo muy inteligente y preparado políticamente para el reto de competir contra el candidato del gobierno. Como dicen en La Guerra de Las Galaxias, que la fuerza te acompañe.

La Mayor: claro que Leopoldo era el mejor candidato, claro que le hubiera dado una zurra a Aristóbulo Istúriz, y justamente por eso lo inhabilitaron, porque si ganaba y tenía una buena gestión se colaba por los postes en la carrera presidencial del 2013. ¿O es que el Presidente es tonto y no sabe eso y no tiene una sala situacional con encuestas diarias? OK, inhabilitan a Leo, sentido pésame hermano, y vamos a buscar el segundo mejor. Y dale con el malandro de La Florida; quería imponer a William Ojeda, y Leopoldo al menos en público era tímido y no le levantaba la mano a quien parecía según las encuestas ser su sucesor natural, Antonio Ledezma, el mejor ubicado en las preferencias después de él (López) e Istúriz. Yo me imagino que Leopoldo, que ciego no es, en privado ha de haber rectificado su conejez, esa que le hizo decir que William era el mejor candidato porque inclusive físicamente se parecía a él, enmendando para decirle a William: 'Compadre, no te vistas que no vas de pitcher relevo.' ¿Qué no hubo de hacerse para que finalmente prevaleciera la sensatez y se apoyara al candidato mejor ubicado en las preferencias luego de la inhabilitación de López pero aún por debajo de Aristóbulo, que es un caballo fanguero que sube cerro y es duro de pelar? Recuerdo que mi amigo Fernando Mires me preguntaba por e-mail: Oscar, ¿pero cómo pueden pensar que con Ojeda van a ganar la Mayor si él ni siquiera pudo con Sucre? Y eso que Fernando está a 8.000 kilómetros de aquí, en Oldenburg, Alemania.

IV.- Perder Caracas

Último capítulo. Ravell se empepa con Stalin González, y la banda de la FCU reclama vivo, en prime time, durante la fundación de la Juventud de la Democracia Social (UNT), que Libertador y Stalin son la cuota 'del movimiento estudiantil'. ¿Tiene alguna remota posibilidad Stalin González de derrotar a Jorge Rodríguez en Noviembre? Eso es correcto, lector, su cerebro ha dicho que no. ¿Y entonces por qué sigue insistiendo el señor Ravell en que ese es el candidato de la unidad opositora? No tengo mucho que decir del repitiente bachiller González, que lleva diez años en la UCV, que deseaba eternizarse en la FCU hasta que se vio obligado a salir porque era demasiado evidente y contraproducente tal afán, y debido a que Ricardo Sánchez, aunque nadie le entiende lo que grita, también tiene su derecho y no le faltan sus agallitas. Tal vez le diría que se ponga a estudiar en serio la materia esa que le han raspado tres veces y que aprenda de Freddy Guevara, de Goicochea, de Manuela Bolívar y Claudia Márquez, dirigentes de la UCAB, quienes además de haber sido los fundadores del hermoso movimiento estudiantil del año pasado –duélale a quien le duela en la UCV- se están graduando en cinco años, lisos y con excelentes notas. Como me decía una amiga de Copei: 'Pero Oscar, querido, es que no puedes comparar un sindicalista de la FCU con un gerente de la católica.' Bueno, esa es una variante del clasismo, pero algo de verdad hay en ello, si uno ve los desempeños escolares, dado que los estudiantes, además de su derecho a hacer política y a ser concejales o Alcaldes también tienen que estudiar-antes.

Yo no abriría mi guariqueña jeta si no hubiera otro candidato capaz de ganarle a Jorge Rodríguez en Libertador (que lo hay), y me habría resignado a lo que el cártel de Ravell se ha resignado, o que pretende decretar secretamente: Libertador y Claudio que se jodan (palabras textuales de Ramos Allup) porque ya nosotros logramos el acuerdo con Antonio para la Mayor. Conclusión de este filósofo veguero; para ellos es mejor perder la ciudad y entregársela al gobierno antes que permitir que Claudio Fermín gane y se convierta en una posibilidad presidencial para el 2013. Ese es todo el cálculo y el tarugo que no pueden tragar Ravell, Allup, Manuel Rosales y que el mismo Leo esquiva mirando pal cielo y silbando el simpático reggaeton de su lamentablemente cercenada campaña.

En todas las encuestas que mis miopes ojos han visto, Claudio le gana Stalin en las preferencias de los electores del sector oposición. Incluso en la que contrataron Melo, Stalin y Bello (Keller y Asociados) había un empate técnico que no supieron maquillar, demasiado evidente para alguien que haya estudiado un poquito de estadística con Carrasquero y Sir Friedrich Welsch en el Post-Grado de Ciencia Política de la USB por donde han pasado todos estos encuestadores sabihondos y hasta el señor Presidente y muchos de sus ministros. Lo más grave es que en las últimas encuestas de la sala situacional del mencionado in supra, ya Claudio le está ganando a Jorge Rodríguez. ¿Por qué? Porque Claudio parece que no fue mal alcalde y la gente de los barrios lo recuerda con aprecio. Porque es el único candidato de la oposición que le quita votos –una diarrea de votos- al chavismo en esos cerros de Dios, como bien le dije a Teodoro Petkoff la última vez que lo vi en Tal Cual. A Claudio lo apoyan 13 partidos (entre ellos el MAS y Bandera Roja, URD y los Republicanos) y el CES de AD de Caracas tomó la decisión unánime de apoyarlo, decisión que le informaron a Ramos Allup mediante un oficio que se perdió en el laberinto secretarial de ese partido, o quien sabe si el sucesor de Alfaro Ucero tuvo una emergencia estomacal y en el baño de su oficina en ese momento no había papel toilet. He visto las manifestaciones de afecto hacia Claudio en La Vega, en Antímano, en la redoma de Ruiz Pineda, en El Junquito, en La Pastora, y son impresionantes. Me dice el negro Domingo Leira, de la barra de habladores de paja de El Lagar, que cuando Claudio va a Sarría estallan los cohetes de júbilo y que la gente sale a estrecharle la mano. Fermín es el único que ha podido agarrar a un motorizado chavista rajao en un barrio, darle un abrazo y quitarle la gorra roja-rojita para ponerle una que dice Claudio Alcalde, y el motorizado ha dicho 'Sí va'. Esa dama de rojo en toda su vestimenta que custodia ferozmente la Plaza Bolívar en nombre del proceso, y que tantas patadas y batazos ha repartido entre los opositores a quienes que se les ocurre la mala idea de transitar por allí, pues anda con un viejo afiche de Claudio y dice: 'Ustedes saben que yo estoy casada con Chávez y con el proceso, pero le voy a montar un cachito con Claudio.' El vendedor de periódicos de ojos desorbitados que te estampa El Mundo en la mesa de el Gran Café y que es furibundo chavista confesó: 'Yo con Claudio sí me resteo.' Creo que ese efecto no lo logra el bachiller González. Por eso, cuando Ramos Allup dice 'Que se jodan Claudio y Libertador' no sólo está desconociendo la decisión de las bases de su partido, sino que está entregando la ciudad en manos del gobierno, cual una malinche maronita, desconociendo el espíritu del mandato del 23 de Enero, que es ganar. Sólo espero que mis panas (¿ex después de este ya largo artículo?) Ismael García y Cristóbal Fernández Daló no desconozcan igualmente el mandato que la base de Podemos Caracas, la cual les dijo que el candidato a Libertador era Claudio, para ganar por supuesto. En el caso de Ismael es difícil, porque el malandro Ravell le dio un programa –Aló Venezuela- gracias a lo cual no tiene ni siquiera que presionar abiertamente porque Ismael sabe sacar cuentas políticas. Maelo: Yo te vi en un documental con chaleco antibalas y una 9 mm llamando a tu gente a retomar Miraflores, mientras tantos otros ya se habían lanzado de cabeza en las embajadas, y por eso es que el Presidente no te ha podido bajar el copete. Has soportado los insultos en la Asamblea Nacional con la flema de un Lord inglés, has seguido inmutable pese a los ataques del Presidente, y se te ha quebrado la voz de la emoción al denunciar las 26 leyes que crees son un paquete dictatorial, según tus palabras aquel jueves en el Eurobuilding en el acto de Podemos. Esas son cosas que a lo largo de los años me han hecho respetarte, aunque siempre te dije que estabas equivocado el apoyar el actual proceso, igual que se lo dije a Tablante, a Puchi, a Mosqueda, igual que lo decía en mis columnas cuando todos (Miguel Enrique Otero, Carmen Ramia, Ángela Zago, Kiko, Alejandro Armas, Alfredo Peña y medio país enloquecido) bailaban la danza esta de los condenados de Bergman en El Séptimo Sello. No le has temido a la ira opositora y te resteaste pistola en mano el 13 de Abril, no le has tenido miedo a los asambleístas ni al Presidente y te has resteado en lo que has creído correcto. Ojalá que ni Ravell ni Ramos Allup ni Borges te convenzan de torcer al mandato de las bases de Podemos en Caracas, que ya decidieron darle el apoyo a Claudio. Acuérdate que el que baila con el Diablo no cambia al Diablo, el Diablo siempre lo cambia a él y termina llevándosele al abismo en negro bongo.

Una acotación numérica: si tú quieres ser Alcalde Mayor es recomendable que ganes en los cinco municipios de Caracas. Si la oposición gana con Ocariz en Sucre, con Graterón en Chacao, con la luso-venezolana Miriam Do Nascimento en El Hatillo, con Blyde en Baruta y con Claudio en Libertador, es de esperarse que esos votos se entuben hacia la Alcaldía Mayor, favoreciendo a Ledezma. Pero si tienes un mal candidato en Libertador, estás dejando de aportarle votos a la Mayor desde un circuito que posee más del 30% de los votos de la Alcaldía metropolitana porque estamos hablando de más de millón y medio de votantes. Aun suponiendo que Claudio perdiera, si es capaz de entubarle el 45% de los votos a Ledezma, este último tiene buen chance ante Istúriz. Pero: ¿qué caudal de votos puede aportar Stalin? ¿Será capaz de morder en el voto chavista inconforme con la gestión municipal en la ciudad? Casi todas las personas a quienes les hago estas preguntas responden que no, que Stalin no es capaz 'Pero es que la unidad…' (fetiche).

¿Por qué Ravell y la necia clase media de Altamira que no vota en Libertador no quieren a Claudio? Una mostración final. Vengo caminando por la Plaza Altamira y otra vez me entrompan el mismo par de caramelitos tropicales del referéndum no vinculante, esta vez con franelas azules de UNT donde las mismas carnes turgentes están urgentes por salir. Me quieren pegar en la chaqueta un sticker de Stalin González. Yo lo primero que les pregunto es si ellas votan en Libertador, pues con esa pinta y ese español mandibuleao el Este de Caracas pues no me parece. 'Claro que no, somos de Los Palos Grandes, pero somos estudiantes, o sea, hay que votar por Stalin y Liliana que son los candidatos de la unidad.' 'Pero –digo yo- aquí gana Emilio Graterón y con Stalin se pierde irremediablemente en Libertador- Además hay 13 partidos que apoyan a Claudio Fermín, y eso creo que indica una gran tendencia a la unidad. Es el único que puede morder votos dentro del chavismo.' '¡Pero cómo se te ocurre eso amigo, Claudio es un candidato de Chávez!' '¿Por qué ustedes dicen eso?' 'Es que ¿dónde ha estado Claudio en todo este tiempo? No lo vimos en Altamira, ni en las marchas' (pausa…) 'Creo que él no apoyó el paro petrolero, ni a los militares de la Plaza Altamira ni la abstención en la Asamblea Nacional…' '¿Viste? ¡Claudio es chavista!' (Yo vuelvo a armarme de mi conocida escasa paciencia docente y les explico): 'Niñas, Claudio no apoyó eso porque creyó que era un error, y no podía salir en Globovisión en contra de la unidad de ese momento, además de que estaba vetado por su posición crítica: pero él marchó, y tragó gases lacrimógenos como todos ustedes.' '¿Pero por qué quiere romper la unidad? El candidato de la unidad en Libertador es Stalin, mira esta foto en la que Leopoldo López le levanta la mano' 'Creo que Leopoldo está equivocado' '¡No te metas con Leo! Tan bello Leo, ¿verdad amiguita? ¿Cómo se pudo casar con esa roña de Lilian Tintori, qué le vio? Ojalá esa cuaima se pudra… ¡Leo, hazme un hijo!' 'Chicas, no convirtamos la unidad per se en un fetiche; vamos a unirnos pero en torno al mejor candidato, no vamos a unirnos para perder. Creo que Leopoldo está equivocado y…' '¡No te metas con Leo! Tú lo que le tienes es envidia, y si defiendes a Claudio es porque tú también eres chavista, como ese negro pretencioso…' 'Cierto, amiguita, le tiene envidia a Leo: y además este chivuíto cegatón nos está buceando. Ahora me acuerdo de él, este tipo nos cayó encima cuando estábamos en esta misma Plaza recogiendo firmas para el referéndum revocatorio. ¿Te acuerdas que era un baboso que casi nos arranca la pluma para firmar, pero que de lo único que estaba pendiente era de saber si las tenemos naturales o de goma?' '¡Qué asco, ahora me acuerdo! Arranca tipo o llamo a un polichacao y le digo nos estás acosando sexualmente.'

Diciembre 2008, cerca de la Navidad. La caña, la parranda y el dinero, los regalos y el consumismo han aliviado un poco la tremenda depresión de la clase media luego de haberse suicidado políticamente (otra vez) al haber permitido que Ravell, Kiko, Carla, Henry, Julio, Leo, Manuel y los estudiantes de la UCV impusieran mediáticamente la candidatura de Stalin González. Por supuesto, tampoco ganó Ledezma, y el Presidente ya amenazó con que, apenas le lleguen unas lechozas que mandó pedir en Barinas, se va a mandar a hacer tremendo dulce de papaya para anunciar en Aló Presidente que la Asamblea ya está discutiendo una propuesta de William Lara para introducir una enmienda o reforma en la Constitución que corrija el error histórico de no haber puesto en el texto del 99 la re-elección indefinida. Vuelvo a pasar por la misma plaza y está una de las antes dichas, igual de hermosa y retadora. Me reconoce y la cara se le desfigura por la rabia. '¿Viste que con Stalin íbamos a perder Caracas y se la íbamos a entregar al gobierno?' Con todo el odio acumulado en los cuatro encuentros anteriores me dice '¿De qué hablas estúpido? Yo no conozco a ningún Stalin González, yo voté por Aristóbulo Istúriz y por Jorge Rodríguez. Y mejor arranca que ya mi novio Ho-Chi-Min Padilla, que trabaja en PDVSA, está por llegar en su Hummer amarilla, y si me sigues ladillando le voy a decir que te mande a dar una rumba 'e palo con los motorizados de mi comandante Lina Ron.'

Dios sabe que estoy rogando estar equivocado. No saben ustedes la terrible carga que significa tener casi siempre la razón en este país de ciegos, sordos y mudos.


http://www.analitica.com/va/politica/opinion/9965458.asp

lunes, junio 16, 2008

Dos GN y un policía (o la solución miserable a un problema trágico)

Hugo Chávez piensa y gobierna como un militar. No en vano su partido no tiene comités, sino "patrullas"; sus iniciativas electorales no constan de voluntarios, sino de "batallones", y su concepción de la Reserva Nacional no es otra que la del pueblo en armas, preparado para esa fantasía justificadora de todo desmadre llamada la guerra asimétrica ante la invasión del imperio.

Adicionalmente, el Presidente se ha hecho cierta fama de avestruz: cuando se presenta un problema grave, desaparece o lo ignora. Así ha reaccionado ante muchos de los problemas que diariamente agobian al país. Quizás esto se deba a otro rasgo que aparenta ser característico de Chávez: su desprecio por la política cotidiana, por los asuntos del día a día. Lo de él es desarmar o armar a las Farc, dependiendo del día, no solucionar el problema del desempleo. Lo de él es conformar un bloque regional para contrarrestar las pretensiones expansionistas de la hegemonía imperialista, no combatir la reaparición de enfermedades absurdas erradicadas cuarenta años atrás. Lo de él es el gran escenario, la gran pantalla, la cumbre y la fanfarria, no el problema del desabastecimiento ni el de la vivienda.

Lo curioso de los problemas es que por mucho que se ignoren no desaparecen. Todo lo contrario, la inseguridad, el desempleo, el caos hospitalario, la corrupción, y la ineficiencia crecen cada día más. Como los problemas no son huérfanos, sino que tienen dolientes, el pueblo venezolano, acostumbrado ya a más de cuarenta años de luchas reivindicativas en democracia, sale a las calles a reclamar sus derechos. Y sale a las calles no porque sea agitador, sino porque las instancias representativas del gobierno, como la Asamblea Nacional, no están al servicio de la gente, sino al servicio del Ejecutivo, y porque las instancias de éste último, como los distintos ministerios, pretenden ser impermeables a los reclamos populares. Si protesta un taxista, es porque es golpista. Si protestan los estudiantes, es porque son guarimberos. Es la lógica de quien ni sabe ni quiere gobernar para el colectivo, es la lógica del gobierno de una camarilla y del pueblo en servicio al gobierno y no al revés. Tal es la lógica del gobierno militarista.

Para nadie es un secreto que la inseguridad es uno de los principales -cuando no el principal- problema que enfrentan los venezolanos. Si antes existían "zonas rojas", ahora todo el país es una gran aplanada escarlata, y no precisamente por su afiliación política. Asesinatos, robos, sicariatos, enfrentamientos entre bandas, ajusticiamientos parapoliciales y secuestros están a la orden del día. No hay cosa más democrática en la Venezuela de la V República que la inseguridad: afecta a todos por igual: al rico y al pobre, al blanco y al negro, al chavista radical y al opositor más recalcitrante.

Uno de los sectores más golpeados a diario por el cáncer que representa la inseguridad y la violencia en Venezuela es el sector Transporte. Día tras día, hombres y mujeres de todo el país inician sus jornadas tras el volante sin saber a ciencia cierta si regresarán o no por la noche a sus casas. Cada pasajero es un potencial agresor, cada parada puede ser la última. En el medio del caos que son nuestros centros urbanos, esta gente honesta tiene que lidiar no sólo con las interminables colas, con los semáforos dañados y con el despelote automotor y peatonal, sino también con el peligro constante de un revolver o de una navaja. En vez de preocuparse por llevar el pan a su casa, se tienen que preocupar también por no poder llevarlo más si se sacan el número de esa terrible lotería en la que se ha convertido la muerte violenta en el país.

Esta crisis ha llevado a los transportistas a un estado total de indignación. A gritos han venido pidiendo la solución a un problema que cobra las vidas de sus compañeros en lo que parecen trágicos capítulos repetidos de una novela mórbida. Una y otra vez los mensajes escritos con pintura para zapatos en las unidades: "Estarás con nosotros x100pre", "nunca te olvidaremos", "justicia", "descansa en paz mi pana". Una y otra vez la indiferencia y la indolencia de un gobierno miserable que responde, como si la cosa no fuera con ellos, a los transportistas que no se dejen influenciar por los guarimberos. Una y otra vez el cinismo de un Ministro que proclama la desaparición virtual de la delincuencia y achaca las muertes a suicidios y accidentes. Una y otra vez la respuesta furiosa de los transportistas, cuyas únicas armas son la tranca de vías, los paros, las "horas cero" y la protesta organizada.

Llega un punto en que algunos problemas se hacen tan notorios y tan insoportables que hasta un gobierno de avestruces se ve obligado a reconocerlos. Así ocurrió con el problema de cómo afecta la inseguridad a los transportistas este domingo. En el bochornoso circo y oda a la improvisación que se hace llamar Aló Presidente, Hugo Chávez reconoció el problema y ofreció algunas soluciones. Además de escupirle en la cara a los choferes tirándoles plata y pretendiendo comprar su dolor y su reclamo, y además de entonar la veintiúnica canción que culpa -en este año DIEZ de "revolución"- a la IV República por todos los males existentes, el Presidente lanzó esta perla como solución mágica a la tragedia: "Si tenemos que meter dos guardias y un policía en un autobús, vamos a hacerlo".

"Si tenemos que meter a dos guardias y a un policía en un autobús, vamos a hacerlo". Hugo Chávez piensa y gobierna como un militar. La repetición de estas dos últimas frases no es fortuita. El Presidente pretende abordar este problema como quien quiere quitarse un estorbo de encima, como para que los transportistas "se queden quietos" y dejen la bulla. Es gobernar por operativos, es la improvisación de quien no está interesado en la raíz del problema ni en su abordaje real.

La policía y la Guardia de niñeras, ¡¿esa es la gran solución de Chávez?! ¡¿Ha llegado Venezuela al absurdo extremo de tener que contar con hombres armados en las unidades de transporte público?! ¿Qué le sigue? ¿Policías en las aulas? ¿Guardias en las Iglesias? Tan sólo Caracas, por nombrar la ciudad capital, cuenta con la PM, Policaracas, Polibaruta, Polichacao, Polisucre, la Policía de El Hatillo, el CICPC, la DISIP, y el CORE 5 de la Guardia Nacional. ¡¿Este señor pretende decirnos que lo que pasa es que el venezolano necesita un custodio al lado con una pistolota para que se comporte?! Un razonamiento así no puede venir sino de quien tiene la bota militar bien incrustada en la cabeza.

Venezuela necesita más y mejores policías, eso es cierto, y necesita que esos policías lleguen a donde están los delincuentes, y no que estén montando alcabalitas matraqueras en las avenidas principales intimidando a los ciudadanos. Pero la solución a este problema tan gigantesco no va a venir en la forma de un Mrs. Doubtfire camuflado. Se necesita estimular la inversión y la seguridad jurídica para crear empleos, se necesitan más y mejores escuelas para los niños y jóvenes, se necesitan más y mejores parques y sitios de esparcimiento para promover actividades productivas en los tiempos de ocio, se requiere de un sistema de justicia penal que no sirva de botadero de escombros humanos, sino que se ocupe de hacer justicia mandando a los delincuentes a los recintos penitenciarios y sacando de allí a quienes son inocentes. Se necesita eso y más. Quienes abogan por soluciones "fáciles", ignoran que no pueden existir soluciones fáciles para un problema que no es para nada fácil ni sencillo.

El Gobierno de Chávez siente desprecio por la gente, no es un gobierno popular aunque goce de respaldo. El chavismo ha convertido al gobierno en un fin en sí mismo, y no en un medio para la solución de los problemas. Cree que la gente es bruta, inútil y constantemente necesitada del tutelaje de la bota. Creen a los ciudadanos incapaces y torpes, y por eso hasta sus iniciativas más "descentralizadas" como los Consejos Comunales dependen en última instancia del poder Ejecutivo. Creen al pueblo salvaje e irremediable, y que sin el control estatal se matarían a plomo limpio. Sólo una concepción de esta naturaleza puede dar lugar a una solución tan absurda como es la de "meter dos guardias y un policía en un autobús".

La respuesta del Presidente Chávez a la tragedia que enluta diaramente a las familias del sector Transporte es canalla y miserable, y deja ver las costuras de un gobierno que hace rato se divorció del reclamo popular y de las reivindicaciones de la gente. El país reclama más. Se hacen necesarias medidas efectivas que ayuden a prevenir la delincuencia desde sus raíces, así como también medidas de peso que pongan coto a un malandraje que se siente guapo y apoyado por un gobierno que les hace concesiones demagógicas y que los abriga bajo el manto de la impunidad. Venezuela no aceptará las migajas de la improvisación.

sábado, junio 07, 2008

¡Caracas ya no está sola!






El día de ayer fue oficializada, en un Colegio de Ingenieros totalmente repleto, la precandidatura unitaria de Claudio Fermín a la Alcaldía del Municipio Libertador de Caracas... ¡Caracas ya no está sola!...

martes, noviembre 06, 2007

No funciona la abstención


El 2 de Diciembre hay elecciones para decidir -vía Referéndum- si se aprueba o se rechaza la propuesta de reforma constitucional de Chávez. Desde ya existe una división fundamental entre quienes rechazan la propuesta: Participar o abstenerse. A continuación quiero presentar mis pareceres sobre este asunto, que me han llevado a la conclusión de que NO FUNCIONA LA ABSTENCIÓN y de que hay que votar para derrotar la pretensión autoritaria del neomilitarismo y sus acólitos.

La entiendo, mas no la comparto

En primer lugar, quiero comenzar destacando que no pretendo atacar a quienes se han abstenido en pasados procesos electorales ni a quienes ponderan hacerlo en el venidero. Al contrario, cabe aclarar que entiendo las motivaciones que han llevado a gran parte de la población a asumir la abstención como un recurso de resistencia. Perfectamente comprensibles son la impotencia, la rabia y el descontento ante un CNE dudoso y descaradamente ventajista hacia el sector gubernamental. Que Jorge Rodríguez sea hoy Vicepresidente de la República es de un cinismo atroz, y ha servido de eficaz combustible a las propuestas abstencionistas.

No obstante, el comprender esto no es suficiente para avalarlo. El problema está en que, si bien estas motivaciones satisfacen psicológicamente a los individuos que enarbolan la bandera de la no-participación, la realidad es que no se traduce en nada más que eso: un consuelo terapéutico individual, una especie de lavada de manos con la cual decir "yo no tuve nada que ver con eso, yo soy una persona digna y decente...a mí no me van a engañar".

Los "triunfos" de la abstención

Los promotores de la abstención -ya no el ciudadano común y corriente, sino quienes desde tribunas políticas, mediáticas, etc., propulsan esta idea- siempre la han vendido como un TRIUNFO ante el gobierno. Pero ¿cuáles son los triunfos de la abstención?. Se nos dijo que si no votábamos en las elecciones regionales, los gobernadores y alcaldes electos serían ILEGÍTIMOS. Así perdieron Mendoza en Miranda, Salas en Carabobo y cantidad de otros candidatos de "este" lado, con la promesa de que la "ilegitimidad" de los electos en minoría exigua impediría la gobernabilidad y forzaría a nuevas situaciones alentadoras. Eso no sucedió. Luego, en las elecciones de concejales y juntas parroquiales se satanizó a quienes abogaban por participar en sus comunidades y se dijo de ellos que sólo perseguían un carguito. Ahora esos mismos inquisidores deben lidiar con Concejos y Juntas plenamente rojos-rojitos para los más sencillos trámites cotidianos. Después vino la elección para la Asamblea Nacional, y se volvió con el cuento de la ilegitimidad. Pues la Asamblea "ILEGÍTIMA" ha aprobado hoy una nueva constitución en la cara de quienes juraron que la paradójica acción de la inacción traería frutos políticos.

Queda claro, pues, que no ha habido victoria alguna proveniente de la abstención. Se le entregó el país al chavismo en bandeja de plata en una acción en la cual la malcriadez le ganó a la política. Lamentablemente para Venezuela, en política no se puede decir "me llevo mi pelota y no juego más". Si uno no juega, hay millones en la banca que sí juegan por uno, aunque sean todos del mismo equipo.

Los peligros de la abstención
No se ha entendido suficientemente lo que puede significar la abstención para la cultura política venezolana. Las primeras décadas de la era democrática en Venezuela se destacaron por los altos niveles de participación y la pírrica abstención electoral, incluso en tiempos en que los grupos guerrilleros armados amenazaban con violencia las jornadas electorales. El valor allí era votar, participar, ser tomado en cuenta, algo que no había ocurrido jamás en tierra venezolana hasta la caída de las dictaduras militares, ya bastante maduro el Siglo XX. Los cerebros de la abstención pretenden convertirla en un VALOR político. No votar es ser digno. Votar es ser colaboracionista. El de la abstención es un discurso más de división y segregación (¿suena familiar?). Aparte, el discurso se cae. Quienes piden a gritos abstenerse reclaman con igual fuerza la participación en cuanta elección hay de Asamblea de Ciudadanos, Centros de Estudiantes, Junta de Vecinos, elecciones de condominio, Colegio de Abogados, Colegio de Ingenieros, etc., disgustándose ante la "apatía" ciudadana y el "desinterés" de la gente en sus cuestiones. Siembra vientos y recogerás tempestades.

Para citar una consecuencia directa de la abstención, vale recordar las pasadas elecciones presidenciales. La tarea del equipo del candidato Rosales fue titánica, pero en cuatro meses de campaña le fue imposible frenar un llamado de tres años a la abstención. Los resultados son conocidos, pero vale recordarlos: Chávez 62,84%, Rosales 36,9%, con una abstención de 25,3%. Los promotores de la abstención se regodean en su "triunfo" aseverando que la suma de la abstención y los votos por Rosales manifiestan el rechazo al gobierno de Chávez. Es una media verdad. Ciertamente manifiestan rechazo al gobierno, pero sólo quienes votaron lo manifestaron plenamente. Seguro que la mayoría de ese 25% que no votó lo hizo de manera militante, junto al porcentaje de siempre que prefiere quedarse durmiendo o irse a la playa porque sencillamente eso no le interesa o "no es con él". Sin embargo, ¿es cierto que ese 25% sea plenamente de oposición? Puede que lo sea en gran medida, pero no lo sabremos con certeza.

En elecciones pasadas también vimos quienes se abstuvieron porque se sentían sin chance de ganar. No es el caso de esta elección, pero ¡Dios se apiade de un país donde la gente crea en la democracia sólo cuando se sienta ganadora! Todo esto germina con la abstención.

Las mentiras de la abstención

Aquí seré breve y preciso. Es mentira que la abstención deslegitime a nadie. Esa es la realidad. En Venezuela no gana el que saca "x" cantidad de votos, gana el que saca UN voto más que su competidor. Es decir que si el proyecto de reforma saca UN voto y la oposición en pleno se abstiene, sacando CERO votos, de igual manera ganaría la opción del sí.

Es igualmente mentira que el que vota está "colaborando con el régimen" o "prestándose al juego". ¡Por favor! Quienes creemos en el voto no somos fiadores del CNE, pero creemos firmemente en que la opción debe ir más allá de echarse en el sofá a ver Globovisión o a emprender una fulana marcha sin retorno que se asemeja más a una marcha sin sentido.

Entre las peores mentiras está la que dice que la abstención no ha funcionado porque no se ha llevado a cabo de manera masiva, porque no se ha hecho bien. Esta me suena demasiado a aquello de los comunistas ("el comunismo no ha funcionado porque no se ha hecho bien"; "nunca ha habido comunismo, lo de la URSS y Cuba no es comunismo real"....). Valga una analogía culinaria: si usted está intentando cocinar un pollo y el pollo se le quema una y otra vez, ¿la solución es subirle la candela la próxima vez?. Por ahí hay una frase que dice algo así como: "si quieres resultados distintos, no hagas siempre lo mismo".

Otro de los grandes embustes peligrosos es que "es preferible el voto manual" (de nuevo, esto no quiere decir que quienes votamos tengamos acciones en Smartmatic o que Tibisay sea familia nuestra). Con el voto electrónico son posibles las auditorías previas y posteriores. Las partes pueden estar pendientes -en vivo y en directo- de cuidar sus votos y de cualquier irregularidad. Con el voto manual los votos son contados por personas, por lo cual se necesita un recurso humano inmenso para todas y cada una de las mesas electorales en el país. Funciona perfecto en La Trinidad o en Santa Rosa de Lima, incluso en Barquisimeto o en Valencia donde hay voluntarios de sobra. Pero ¿qué pasa en El Sombrero o en alguna población del sur de Apure? Ahí se quedaría contando los votos una mesa de integrantes totalmente rojos-rojitos. El voto manual es el clásico caso de "cuidado con lo que deseas porque puede volverse realidad".

Hay algunas más, pero estas me han parecido las más trilladas.

El llamado y el reto
La elección que se acerca no es una elección cualquiera. Aquí no se trata de elegir entre fulano y mengano. Se trata de escoger el tipo de país donde queremos vivir. Se trata de nuestra libertad, de nuestros derechos, de nuestro futuro como nación y como sociedad. En esta oportunidad no hay mezquindades politiqueras ni intereses individuales. No hay Borges vs. Leopoldo, no hay Teodoro vs. Oswaldo. No se trata de votar blanco o amarillo. Lo que hay es un profundo rechazo a una propuesta asquerosa que pretende hacer de las personas peones de un Estado autoritario y a la discreción de un "hombre fuerte", y por lo tanto hay también una inmensa oportunidad para gritar al unísono "NO A LA REFORMA".

Entonces el llamado es al realismo político. No se trata de lo que debería ser, sino de lo que es. Como dirían los Amigos Invisibles, "esto es lo que hay". El país no se va a parar mientras se generan condiciones más justas o favorables. Nadie dijo que era fácil. El triunfo depende de NOSOTROS. Nadie nos lo va a regalar, ciertamente no Chávez.

Invito a quienes no quieren votar a que lo hagan, así sea con un "pañuelo en la nariz". Ya prominentes figuras que apoyaron el abstencionismo en procesos pasados han admitido el error y están hoy en franca campaña por el voto y el NO. Entre ellos están el Alcalde de Chacao, Leopoldo López, Gerardo Blyde, y muchos otros. Y no, aunque les duela a los extremistas no es porque Leopoldo se casó con la hija de Chávez ni porque Blyde sea vecino de Barreto. Es porque reconocieron que la única manera de frenar la reforma y de luchar democráticamente es a través del voto. Incluso figuras del chavismo como el General Baduel y el partido PODEMOS han llamado abiertamente a votar NO. Éstos también reconocieron la importancia de esta elección y el peligro de la propuesta presidencial (a pesar de que los reyes de la paranoia puedan afirmar que todo se trata de un arreglo del G2 cubano y la extinta KGB para preparar la trampa).

El reto es materializar el descontento, traducirlo en victoria. La gente dice NO a esta reforma todos los días en la calle. Si lo dice el 2 de diciembre en las urnas, habremos triunfado de verdad, moral y políticamente. Es la hora de la gente, nos toca a nosotros decidir. No renunciemos a ese derecho, y a los que alegan que no se van a dejar fregar por el gobierno o el CNE les digo ¡háganles más difícil el trabajo entonces! La inacción es mala consejera, como lo son también las aventuras sin sentido como la fulana marcha sin retorno. Sólo votando podremos cambiar las cosas, el resto es autoayuda y fantasía. No funciona la abstención.

domingo, septiembre 23, 2007

Esto no está bien

La presente nota puede parecerle una necedad a algunos. En mi opinión no lo es en lo más mínimo. Este es el contenido de un correo que me envía la antigua ONIDEX, ahora SAIME, referido a la actualización de mis datos en el sistema. Una cuestión de rutina...

"Estimado señor Daniel Eduardo Fermin Alvarez:
Ante todo reciba un cordial saludo patriótico y revolucionario. A través de este comunicado le informamos que su registro en nuestro portal expiró, por lo que requerimos ingrese nuevamente a la pagina www.onidex.gob.ve y actualice sus datos, esperamos seguir brindando el mejor de los servicios.
Atentamente,
Oficina Nacional de Identificación y Extranjería (ONIDEX)"


Entonces, ¿cuál es el rollo? El rollo está en el "cordial saludo patriótico y revolucionario". No basta con entender que esas son "cosas suyas", ni que "ellos son así". Tampoco se trata de que "todos los gobiernos hacen lo mismo". Colocar mensajes de ese estilo en un contexto que se supone institucional no está bien. Punto. Agradezco el saludo genérico expendido por los camaradas del SAIME, y les invito a revolucionar de veras la manera de hacer política en Venezuela, dejándose de mezquindades y de abusos de mal gusto que, lejos de ser "patrióticos" ni "revolucionarios", son el germen de una política clientelar y sectaria que socava las bases de esta y de cualquier democracia.

De Slogans y demás...


En una línea similar a la expuesta arriba, cabe destacar algunos de los slogans utilizados por distintos organismos del Estado hoy día. Hay de todo. Algunos encajan, algunos otros son ridículos y quedan en evidencia como vulgares intentos de vincular todo a lo "político" (bastante entre comillas y en minúsculas) dentro del proceso. Entre los que "encajan" está el de Ipostel, que reza "Revolucionando el correo". No creo que haya la menor duda de que si algo en el país necesita un cambio radical, es el sistema de correos. De modo que se puede decir que al menos está acorde con las necesidades de la institución y con la titánica tarea que debe emprenderse en su seno. Entre los que no pegan ni con cola se encuentra el lema de Hidrocapital. Este slogan, gran oda a la jalada de mecate, dice "Una herramienta de la revolución". ¿Es lo mejor que pudieron hacer? ¡¿Una herramienta de la revolución?! Al menos hubiesen ganado puntos por originalidad con algo como "La revolución acuática" o qué se yo.... no sé, dice uno...